lunes, 7 de marzo de 2011

Hijos manipulados tras la separación. El llamado SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL ( SAP). Parte I.


El modelo tradicional de familia ha sufrido grandes cambios en los últimos años existiendo en las últimas décadas un gran incremento de separaciones y divorcios.

Como avanzaba en el artículo anterior sobre custodia compartida, en los procesos de separación/ divorcio es importante garantizar el derecho fundamental de los menores a relacionarse tanto con su padre como con su madre manteniendo todos sus vínculos. Sin embargo, en bastantes ocasiones lamentablemente, por parte de uno de los progenitores se obstaculiza la relación de su/s hijo/s con el otro progenitor,  lo cual  según los expertos, desemboca en el Síndrome de Alienación Parental, (SAP), una de las formas más sutiles de maltrato infantil, que está cobrando protagonismo cada día, y que como veremos, produce un daño enorme en el desarrollo de los menores que lo padecen, en su bienestar.  Sin embargo, no existe aceptación unánime sobre su existencia.

Los investigadores y los psicólogos muestran gran consenso al considerarlo como una alteración emocional, en la que el niño desprecia y critica a uno de sus progenitores.

Por parte del Consejo General del Poder Judicial, sin embargo, a pesar de que se constata la presencia en el ámbito de la Administración de justicia del SAP, se critica que carezca de base científica que lo avale y ha hecho un auténtico llamamiento “a las personas o instituciones responsables de la formación de los diferentes colectivos profesionales que intervienen en el tratamiento de la violencia de género, con el fin de que estén alertas ante la presencia de esta construcción, el SAP, y que de esta forma, eliminen los contenidos formativos que aparezcan cargados de prejuicios, y garanticen una preparación de los profesionales con sólidas bases científicas.

¿En qué consiste el SAP?

La primera definición que se realiza sobre el SAP  es de Richard Gardner ella ya en la década de los 80, que lo define como un desorden que surge principalmente en el contexto de las disputas por la guarda y custodia de los niños. Su primera manifestación es una campaña de difamación contra uno de los padres por parte del hijo.

Según la RAE, alienar consiste en el acto de desposeer o privar de algo; por tanto, y en este caso, el derecho a tener padre y madre en igualdad de condiciones. También significa quitar, pasar o transmitir a otro el dominio de una cosa. Habitualmente es un fenómeno desencadenado por uno de los progenitores respecto al otro en el proceso de divorcio o separación.

Los hijos que sufren este síndrome, desarrollan un rechazo injustificado (incluso puede llegar a odio patológico) hacia el progenitor alienado, que tiene consecuencias devastadoras en el desarrollo físico y psicológico de los pequeños. Consecuentemente el síndrome afecta también a familiares del progenitor alienado (abuelos, tíos, primos, etc). Otras veces, sin llegar a sentir odio, lo que provoca es un deterioro de la imagen que tiene del parental alienado: "el niño/a no se siente orgulloso de su padre/madre como los demás niños".





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